Ayer por la tarde estuvimos en casa decorando galletas, celebrando los nueve años de mi sobrina Claudia.
Preparé para todas las niñas que iban a asistir una galleta-regalo y un mini dossier personalizado con la receta de las galletas y varios ejemplos de decoración, por si se animaban a probar a hacerlas en sus casas.
Aquí podéis ver la mesa preparada para recibir a las niñas, con todo lo necesario para pasar una tarde entretenida.
Cada una tenía que decorar cuatro galletas y todas pusieron su empeño en hacerlo genial. Escucharon atentas las indicaciones y luego dejaron volar su imaginación, aportando cada una su toque personal a sus creaciones. La brillantina fue todo un descubrimiento para ellas, y como podréis comprobar, la usamos en abundancia.
He de confesar, que me lo pasé tan bien como las niñas y que estoy deseando volver a repetir. De hecho, no tendré que esperar mucho, ya que mi sobrina Sofía cumple años esta semana, y también va a tener su fiesta repostera. Ventajas de tener once sobrinos, como once soles.
Y así quedó la mesa al acabar nuestra sesión.































