Aprovechando que el cumpleaños de mi marido es a finales de octubre, desde hace unos años, organizamos una fiesta de Halloween para celebrarlo con nuestra familia y amigos. Hasta ahora, siempre había predominado el naranja y el negro en nuestra decoración, que son los colores más clásicos y que casi todo el mundo utiliza. Pero este año quería darle un toque diferente, así que combinaré el negro con blanco, que creo que es más elegante y menos visto.
Las calabazas no pueden faltar, sobre todo cuando mi suegro tiene un huerto lleno de ellas, así que os voy a mostrar un diy en el que con varias de ellas, pintura en spray y unas chinchetas, conseguiremos una calabazas diferentes y originales como adorno para vuestras fiestas de Halloween.
Lo primero que haremos es cubrir las calabazas (si podéis conseguirlas en diferentes tamaños y formas queda más bonito) con pintura en spray de los dos colores elegidos y dejar secar muy bien, ya que luego hay que manipularlas bastante para poner las chinchetas y podría estropearse la pintura. Será necesario dar un par de capas en las que pintemos de blanco.
Una vez que estén bien secas, llega la parte más divertida y creativa. Dibujar sobre las calabazas un patrón con un lápiz y luego, colocar las chinchetas. Para las calabazas pintadas en negro, utilizaremos chinchetas de color blanco y para las pintadas en blanco, chinchetas de color negro. El contraste queda chulísimo.
Tenía chinchetas de color blanco, pero negras no, así que la solución fue pintar las de otros colores con un rotulador permanente de color negro, no sabía si quedarían bien, pero lo cierto es que quedaron perfectas.
Estoy muy contenta con el resultado y deseando que llegue la noche más terrorífica del año.
¡Feliz semana!