Este año en casa, queríamos una Navidad clásica, blanca y roja. Habéis visto en anteriores entradas como estos dos colores han salpicado nuestra decoración navideña aquí y aquí. Y por supuesto nuestro árbol de Navidad, no iba a ser una excepción.
No teníamos adornos blancos, y pensé que sería divertido hacerlos. Con un paquete de pasta de modelar, unos cortantes de galletas y algunas cosillas que tenía por casa, he conseguido unos bonitos adornos hechos a mano que no me llevaron mucho tiempo y que le dan un toque especial a nuestro árbol.
Después de una tarde modelando y un día de secado, los adornos ya estaban listos.
Para que ella sea consciente de la cuenta atrás para la Navidad, a medida que va abriendo las sorpresas del calendario, en vez de dejar las bolsitas vacías, las voy sustituyendo por adornos, y así ella lo entiende de una forma más clara, a la vez que consigo que la pared donde está situado, siga formando parte de nuestra decoración navideña.


















